Mario Vargas y María Cañulef, tenían programado su matrimonio para agosto en el Registro Civil local. Sin embargo, el prometido tuvo que ser hospitalizado por un diagnóstico de cáncer, lo que les hizo cambiar los planes pero no la fecha.
Después de obtener la autorización médica y los resguardos correspondientes, la pareja pudo celebrar su unión después de diez años juntos. “No contábamos con que yo iba a estar hospitalizado. Entonces había que aprovecharlo y culminarlo aquí, como tocó”, afirmó Mario, minutos antes de la ceremonia.
“Estoy muy feliz de estar ahora casada con el amor de mi vida”, afirmó María con emoción, para luego decir que a pesar de estar en una etapa muy difícil, se encuentran más unidos. “No era lo que esperábamos en el sentido de que él estuviera enfermo, pero fue hermoso. Todo lo que organizaron las funcionarias fue muy lindo, una sorpresa maravillosa”, añadió.
Esta ceremonia se pudo concretar después de muchas averiguaciones y solicitudes. Entre enfermeras, TENS, médicos y nutricionistas, se encargaron de la organización y transformar el ambiente con cariño. Esta circunstancia tan inusual conmovió a todo el servicio médico quirúrgico del Hospital de Ovalle.
La enfermera jefa (s) del servicio MQ2, Sofía García, afirmó que es la primera vez que se organiza una ceremonia así y que les recordó que “nuestro trabajo trasciende lo clínico, porque también acompañamos desde la humanidad”. Asimismo, la enfermera Jeancimar Flores destacó que “es bonito que premie el amor ante momentos de adversidad”.